El operativo se desarrolló durante la noche del martes, durante recorridas de prevención habituales que se refuerzan durante el verano en sectores urbanos con alto tránsito de vecinos y turistas. En ese contexto, el personal de la Comisaría 28° identificó un vehículo que circulaba de manera sospechosa, ocupado por dos hombres jóvenes, uno de ellos de nacionalidad extranjera.
Al avanzar con la identificación, los efectivos detectaron elementos que encendieron todas las alertas: inhibidores de señal, guantes y pasamontañas. Se trata de herramientas comúnmente utilizadas para cometer robos, especialmente en zonas de gran concurrencia como playas, miradores, centros comerciales, estacionamientos y áreas gastronómicas, donde los delincuentes aprovechan el descuido momentáneo de las víctimas.
Este tipo de robos, silenciosos y rápidos, se repite cada temporada en distintos puntos turísticos del país. Los inhibidores bloquean el cierre centralizado de los vehículos, permitiendo a los delincuentes acceder al interior sin forzar puertas ni romper vidrios, lo que muchas veces retrasa la denuncia y dificulta la investigación posterior.
Sin embargo, gracias a la intervención temprana de la Policía de Río Negro, esta situación fue neutralizada antes de que se produjera cualquier hecho grave. Aunque las personas no registraban antecedentes ni pedidos de captura, la portación injustificada de estos elementos permitió actuar dentro del marco legal vigente, priorizando la prevención por sobre la reacción tardía.
Además, el vehículo en el que circulaban, un Toyota Corolla, fue retirado de circulación al detectarse irregularidades en la documentación, lo que refuerza el impacto del operativo: no solo se secuestraron los elementos utilizados para delinquir, sino que también se evitó que el rodado continuara siendo utilizado en posibles maniobras delictivas.
Este tipo de procedimientos refleja una estrategia clara del Ministerio de Seguridad de Río Negro: más presencia policial, controles inteligentes y acción preventiva en los momentos y lugares donde el riesgo es mayor. En una ciudad que recibe miles de visitantes por día, anticiparse al delito es clave para cuidar a vecinos, turistas y trabajadores del sector turístico.