El operativo se desplegó en la mañana del viernes, con un trabajo coordinado que incluyó a personal especializado de la Brigada de Investigaciones y apoyo táctico del grupo especial COER. Las diligencias se realizaron en tres domicilios vinculados a la investigación que busca esclarecer el robo calificado cometido en poblado y en banda, un delito de gravedad por la participación de varias personas.
En primer lugar, los efectivos ingresaron a una vivienda ubicada sobre avenida La Plata al 1700, en Cipolletti. Allí residía uno de los sospechosos, actualmente detenido por otro hecho. En ese domicilio se secuestró una campera que habría sido utilizada durante el asalto, identificada a partir de registros fílmicos incorporados al expediente. Esa prenda, que a simple vista puede parecer un detalle menor, es una pieza clave para fortalecer la reconstrucción del hecho.
Luego, el segundo allanamiento se concretó en Río Negro y Serafín González, donde los investigados alternaban su estadía. En ese lugar no se hallaron elementos de interés para la causa.

Finalmente, el tercer procedimiento se llevó adelante en una vivienda situada en Río Neuquén, casi esquina Kosman. Allí el resultado fue contundente: los uniformados secuestraron una carabina automática calibre 22, con armazón de madera y mecanismo de repetición; un revólver calibre 22 largo, con seis cartuchos en su interior; y otro revólver del mismo calibre.
Además, encontraron una pistola 9 milímetros, que tenía un cartucho en recámara y doce en el cargador, lista para ser utilizada. Junto a ella había tres cargadores con municiones del mismo calibre.
Como si fuera poco, en el interior de la vivienda se hallaron dos estructuras metálicas cilíndricas de fabricación casera, conocidas comúnmente como "tumberas", una de ellas con un cartucho de escopeta colocado. Este tipo de artefactos, precarios pero peligrosos, representan un riesgo alto por su potencia y falta de control en el disparo.
En el mismo procedimiento se secuestró además un teléfono celular que será sometido a pericias para extraer información que pueda aportar más datos sobre el asalto investigado.

A raíz de estos hallazgos, un joven de 20 años fue detenido por el robo a la carnicería, y en paralelo quedó imputado en una nueva causa por tenencia ilegal de armas de fuego. La magnitud y variedad del armamento secuestrado refuerzan la gravedad del contexto en el que se movían los sospechosos.
Desde el Ministerio de Seguridad destacaron el trabajo meticuloso de la Brigada de Investigaciones de Allen, que durante meses reunió pruebas, analizó imágenes y siguió pistas hasta lograr estos resultados concretos. La intervención contó con la colaboración del grupo especial COER y el Gabinete de Criminalística de Cipolletti, garantizando un procedimiento profesional y seguro.
Con estos allanamientos, la investigación por el asalto del 13 de octubre dio un paso firme. Las pruebas recolectadas no solo apuntalan el expediente principal, sino que además sacaron de circulación varias armas que podrían haber sido utilizadas en otros hechos, fortaleciendo la prevención y la seguridad en la región.