El episodio ocurrió ayer, alrededor de las 18:30. Mientras realizaban tareas preventivas en la zona, efectivos de la Brigada Rural escucharon por la frecuencia policial un alerta del 911 RN Emergencias que advertía sobre detonaciones de arma de fuego contra una persona en una chatarrería ubicada al fondo de calle 30.
Al llegar al sector, los policías se entrevistaron con un joven de 18 años que relató que circulaba en su moto por calle 16 cuando fue interceptado por cuatro hombres. Según su declaración, uno de ellos, a quien identificó, le apuntó directamente al cuerpo y efectuó cuatro disparos. Después, el grupo se llevó su moto.
Con esa información, los efectivos comenzaron un rastrillaje por las inmediaciones para localizar a los presuntos responsables y recuperar el vehículo. La búsqueda los llevó hasta el sector del pasaje de los hornos de ladrillos, donde observaron a tres hombres que revisaban los pastizales cerca de una casilla.
En el mismo lugar encontraron una Zanella negra a la que le faltaban varios plásticos. Los policías dieron la voz de alto y reconocieron entre los presentes a al joven señalado por la víctima. Los otros dos hombres también fueron identificados.
El procedimiento sumó la participación de efectivos de la Brigada Motorizada, personal de la Comisaría 38° y autoridades de la Unidad Regional Primera. Durante un nuevo rastrillaje en el sector, los uniformados encontraron un arma de fuego que terminó siendo secuestrada por el Gabinete de Criminalística.
Se trataba de una pistola calibre 22 que no tenía cargador y conservaba una bala alojada en la recámara. El hallazgo pasó a ser uno de los elementos centrales de la investigación, que deberá determinar si el arma fue utilizada durante el ataque denunciado por el joven.
Por disposición de la fiscal de turno, los tres hombres quedaron detenidos y se iniciaron actuaciones por resistencia y tenencia ilegal de arma de fuego.
